Real Madrid 100-70 Unicaja | A semifinales con paso firme
El Real Madrid se estrenaba en Copa del Rey ante una de las mejores plantillas del panorama nacional: Unicaja. Los de Sergio Scariolo se jugaban el pase ha habido o muerte en un Roig Arena que se presentaba como escenario de uno de los mejores partidos que se puede vivir hoy en día en España. Ganar a los malagueños era una obligatoriedad para asegurar el pase a la siguiente ronda.
Otra ronda para el Real Madrid
Un Scariolo que apostó con Campazzo, Llull, Hezonja, Deck y Tavares en el quinteto inicial para empezar dominando en la cancha. El conjunto blanco inició con un porcentaje altísimo de tiros de campo superando el 60% ante los erráticos tiros de los andaluces. De hecho, la diferencia en el primer cuarto fue ampliándose gracias acierto de los madrileños y a la gran fortaleza en los rebotes tanto en campo propio como en el contrario. El cuadro merengue se fue distanciando ante la inoperancia tanto defensiva como ofensiva de los de los malagueños para ponerse 16 arriba en los primeros 10 minutos.
En el segundo cuarto Unicaja creció algo en intensidad, pero el Real Madrid consiguió mantenerse dentro del partido con un buen parcial y una excelente precisión en la anotación desde la pintura. Si bien es cierto que el conjunto blanco perdió eficacia desde la línea de 3, los andaluces no consiguieron aprovechar esos errores con un porcentaje muy pobre -un 25%- en esta faceta y siendo algo sangrante también para anotar de dos, con un triste 22% para los malagueños en el primer tiempo, perdiendo así la oportunidad de acercarse en el marcador y tirando medio partido a la basura. Con un Lyles inspiradísimo en dobles dígitos de anotación desde muy pronto, los de Scariolo consiguieron una ventaja aplastante de 22 puntos al descanso.
En la segunda mitad el Real Madrid siguió alejándose en el marcador demostrando equilibrio y fortaleza en el rebote y en el tiro. Los malagueños mejoraron su porcentaje de anotación, pero fue insuficiente nuevamente ante el gran acierto de los madridistas desde la pintura y la falta de riesgo desde fuera de ella. Varios jugadores se plantaron en dobles dígitos demasiado pronto. Más allá de Lyles, Maledon y Hezonja también contribuyeron para seguir ampliando una distancia que sentenciaría el encuentro muy pronto.
A semifinales por la puerta grande
Unicaja estaba prácticamente sentenciado y el último cuarto terminó de claudicar las pocas opciones que había para los malagueños. Los de Scariolo pasaron por encima y sellaron su clasificación para las semifinales de la Copa del Rey. En esa ronda tendrán un duro test por delante, ya que se medirán a los anfitriones, el Valencia Basket, en un Roig Arena que será una caldera para intentar derrotar al ya favorito al título.