El Real Madrid aprieta para llevarse a dos joyas del fútbol español: el Barça, su gran rival
Real Madrid y FC Barcelona vuelven a enfrentarse… pero esta vez en el mercado de cantera. Ambos clubes están peleando por los fichajes de Gabriel Seijo y Jan Vila, dos talentos de solo 14 años que destacan en las categorías inferiores del Deportivo y del Espanyol, respectivamente.
La rivalidad entre Real Madrid y Barcelona no solo se libra en el primer equipo. También se está jugando cada vez más abajo, en las categorías formativas, donde ambos clubes siguen rastreando a los mejores talentos jóvenes del fútbol español.
Los últimos nombres que han entrado en escena son Gabriel Seijo y Jan Vila, dos futbolistas de apenas 14 años que ya están llamando muchísimo la atención dentro del fútbol base nacional. Según distintas fuentes reveladas por ESPN, tanto el Real Madrid como el FC Barcelona ya han mantenido contactos con sus entornos para intentar adelantarse en la carrera por sus fichajes.
Guerra entre Real Madrid y Barça en la cantera
Gabriel Seijo pertenece actualmente al Deportivo de La Coruña y puede jugar como central o mediocentro defensivo. En el fútbol base hablan muy bien de él por su físico, su inteligencia táctica y su salida de balón. Además, ya ha sido convocado con la selección española sub-14, algo que confirma el seguimiento que existe alrededor suyo.
En el Deportivo son conscientes del interés que despierta y les gustaría retenerle, especialmente ahora que el club vuelve a ilusionarse tras recuperar su sitio en Primera División. Sin embargo, dentro de la entidad gallega saben que competir económicamente y a nivel estructural con Real Madrid y FC Barcelona es extremadamente complicado.
El otro nombre importante es Jan Vila, futbolista del RCD Espanyol y considerado uno de los extremos más prometedores de su generación. Destaca por potencia, velocidad y facilidad para marcar diferencias en ataque. Según las mismas informaciones, el Real Madrid habría tomado cierta ventaja en la carrera por el jugador, aunque en el Barça todavía no tiran la toalla.