El tapado del Real Madrid: pieza estructural en Valdebebas
En las categorías inferiores del Real Madrid soplan vientos de optimismo, y no es casualidad. Y es que es evidente que La Fábrica vive uno de sus momentos más dulces, con Álvaro Arbeloa como cara visible, pero con otro nombre clave en la sombra: Manu Fernández. Y en él se han centrado hoy en el diario Marca.
El impulso de Arbeloa ha puesto el foco en una generación que ilusiona, con nombres como Thiago Pitarch, Manuel Ángel o Yáñez que ya suenan con fuerza. Pero detrás de ese escaparate hay una estructura sólida. Y ahí entra Manu Fernández, el arquitecto. A principios de enero tomó decisiones de peso en plena reestructuración. Así, ascendió a Julián López de Lerma al Castilla, incorporó a Víctor Cea para el Real Madrid C y apostó por Álvaro López en el Juvenil A. Un baile de entrenadores completamente bajo su control.
Como resultado, el Castilla pelea por subir a Segunda, el Real Madrid C ha resurgido en la lucha por la permanencia en Segunda RFEF, y el Juvenil A ha alcanzado la Final Four de la Youth League. Un pleno competitivo que refuerza la figura de Manu Fernández.
Su relación con Arbeloa
Además, el vínculo con Arbeloa ha sido clave. Ambos han crecido de la mano desde 2020, en una relación de confianza que hoy da frutos. El éxito de uno arrastra al otro. Hasta el punto de que Manu Fernández se puede considerar, ahora mismo, una pieza estructural del Real Madrid seis años después de su nombramiento.