Una vida más: la crónica del Real Madrid Castilla 3-3 Arenas de Getxo
El Real Madrid Castilla volvía al Alfredo Di Stéfano en una tarde con presión total para alcanzar el objetivo de los playoff. Sin margen para el error, el filial blanco afrontaba la penúltima jornada dependiendo de sí mismo. Tras una temporada de altibajos, especialmente lejos de casa, el equipo encontraba en Valdebebas su principal argumento, tercer mejor local del grupo y día ideal para sostener la ventaja de dos puntos sobre Ponferradina y Barakaldo. Con todo en simultáneo a las 17:00, cada jugada no solo importaba aquí en Madrid, sino también en lo que sucedía en otros campos.
Enfrente, un Arenas de Getxo sin urgencias en la clasificación pero con el antecedente del 4-1 de la primera vuelta que obligaba a los locales a no relajarse. El conjunto vasco, ya con la permanencia asegurada, en la duodécima posición con 48 puntos, llegaba tras empatar frente al Racing de Ferrol.
Julián López de Lerma apostó por un once con Fran González bajo palos, la defensa quedó formada por David Jiménez, Joan Martínez, Valdepeñas y Aguado. En el centro del campo, Cestero, Manuel Ángel y Pol Fortuny, mientras que en ataque Ciria, Rachad y César Palacios asumían la responsabilidad ofensiva. Así, el Castilla salía con Fran González, Jiménez, Joan Martínez, Valdepeñas, Aguado, Cestero, Manuel Ángel, Pol Fortuny, Ciria, Rachad y César Palacios.
Remontando los errores
El Real Madrid saltaba al césped con Pol Fortuny escorado a la derecha, Palacios por dentro y Alexis Ciria por la izquierda. Los cinco primeros minutos fueron de tanteo entre ambos, sin apenas acercamientos a las áreas, en un inicio más de estudio que de ritmo. La primera ocasión clara fue para el filial madridista en el minuto 8, tras una buena acción entre Pol Fortuny y Valdepeñas, donde el defensa le puso un pase al primer toque para que Pol recortase y disparase raso al primer poste, pero Aragoneses taparía el disparo. A partir de ahí, el conjunto blanco comenzaría a acercarse, sobre todo desde los saques de esquina, con Manuel Ángel como eje, permitiendo a los de López de Lerma salir desde el fondo y marcar el ritmo de juego.
En el minuto 14 la tendría Aguado, tras una recuperación de Cestero y un cambio de frente de Palacios. Ciria recibiría en la banda izquierda, recortaría y sacaría un derechazo a la escuadra, pero nuevamente el guardameta lo impediría. Otra ocasión desperdiciada en el 16, con un centro atrás de Ciria que primero Pol no lograría rematar y luego David Jiménez tampoco acertaría con calidad, terminando el balón en la defensa. El filial madridista las estaba teniendo, pero no conseguía transformarlas. Y cuando mejor estaba el filial, llegaría el golpe. Gol del Arenas en el minuto 17. Gol de Marcos Fernández, tras un centro raso atrás de Hurtado. El ‘3’ visitante remató solo en el punto de penalti, nada que hacer para Fran. La jugada nace tras una pérdida en salida de Manuel Ángel. Lo que no se marcó en una portería se transformó en gol en la otra. El equipo capitalino estaba siendo superior, pero una desatención defensiva lo condenaba.
El susto pudo ser mayor en el minuto 21, cuando Hurtado estuvo a un roce de marcar tras un centro de Navarro. El ‘17’ del equipo vasco había recibido solo a espaldas de la defensa blanca, que hoy comenzó desatenta. Aun así, la respuesta del equipo local no tardó en llegar, con un centro de Aguado que no pudo rematar bien Palacios, uno de los más incisivos en esta primera mitad. La siguiente sería a balón parado, con una falta directa al borde de la frontal tras una clara infracción sobre Manuel Ángel. Se haría cargo Jiménez, que con su pierna diestra chutaría al palo del portero, pero Aragoneses volvería a intervenir. En el minuto 35, el guardameta cogería el balón fuera del área, el colegiado le mostraría la amarilla y el filial tendría otra oportunidad clara. El centro de Pol Fortuny se envenenaría y terminaría golpeando en el poste.
En el 36, cambio obligado, salía Valdepeñas por lesión y entraba en su lugar Lamini Fati. El Arenas, sin embargo, también encontraba espacios. Lartitegi protagonizó una gran corrida dejando en el suelo a Joan Martínez y, ya en el área de Fran, puso un centro raso al que no llegó por muy poco Navarro. Pero el castigo volvería a aparecer. Otro error grosero en salida de Manuel Ángel que condenaba al equipo. Regala el balón a Marcos Fernández, centro a Hidalgo y el segundo de la tarde para el conjunto vasco. Demasiado premio para el Arenas y demasiado castigo para un Real Madrid Castilla que había sido mejor en muchos tramos.
Sin embargo, el equipo reaccionó justo antes del descanso. Gol en el 44 de Rachad. Tras una mala salida del portero visitante, el balón le caería a David Jiménez, que pondría un centro con la zurda a la cabeza del delantero para recortar distancias. Y por si fuera poco, en el añadido llegaría el empate. Un hermoso pase de Palacios a Aguado dentro del área terminaría en un primer remate del lateral, pero el portero dejaría el rebote a Pol Fortuny, que con toda la calma del mundo haría una pisadita para dejar tirado al guardameta y marcar a placer. El colegiado revisó la jugada por una posible mano de Manuel Ángel en el inicio, pero tras verla varias veces decidió conceder el tanto. Antes del descanso, Joan Martínez vería la amarilla por una patada a Marcos Fernández, que tuvo que ser atendido. Y entre todo, los destellos de César Palacios, con detalles de jugador preparado para competir varios escalones por encima de esta categoría, el principal artífice de la remontada.
El Real Madrid Castilla sacó su fuego interno, su honor y orgullo, y levantó en apenas cuatro minutos un partido que se había puesto muy cuesta arriba, marchándose al descanso con vida y con otra cara completamente distinta.
Debacle y resurrección
Para el inicio de la segunda parte tuvo que salir lesionado Marcos Fernández, una de las principales amenazas del Arenas de Getxo. El delantero dejó su lugar para Eneko Zabaleta. Tras unos primeros minutos nuevamente tranquilos, en el 52 llegarían las primeras aproximaciones visitantes tras varios saques de esquina, pero nada que hiciera trabajar a Fran. El Real Madrid volvía a encontrarse incómodo en este arranque de segunda mitad, sin apenas poder generar peligro ni continuidad en campo rival. López de Lerma movía el banquillo y en el minuto 58 ingresaba Jacobo por Rachad. Ni un minuto en el campo y ya vería la amarilla el delantero, por ir a presionar con demasiado ímpetu y cometer falta.
La primera llegada con algo de claridad sería en el 60, con un disparo de Ciria dentro del área que terminaría bloqueando la defensa rojinegra. Estaba faltando precisión en tres cuartos de campo, donde el equipo lograba superar la primera línea de presión rival pero fallaba en el último pase, en encontrar el hueco. En ese contexto llegarían dos acciones consecutivas de Cestero, que pisó área rival y, con la defensa vasca muy hundida, tuvo la oportunidad de rematar dentro del área, pero su disparo fue bloqueado en ambas ocasiones. El conjunto blanco empezaba a empujar, a hundir al rival y a recuperar tras pérdida, pero seguía sin traducirlo en ocasiones limpias. También la tuvo Palacios, con un tiro colocado desde fuera del área tras una buena acción de Jacobo, que dejaba detalles interesantes como referencia ofensiva.
En el minuto 75 entraron Yáñez y Liverto por Ciria y Manuel Ángel. El cambio era claramente ofensivo, haciendo que Pol Fortuny retrasase su posición y dejando la banda para Yáñez. Aun así, el equipo capitalino no estaba logrando hacerle daño real a la defensa rojiblanca, nuevamente por esa falta de precisión en tres cuartos. A falta de diez minutos, el ambiente era cada vez de más tensión. Los merengues lo intentaban, incluso con robos en salida al Arenas, pero no terminaba de fluir el juego. El partido entraba en un terreno indefinido, podía caer para cualquier lado en cualquier momento. Amarilla a Cestero en el minuto 82, en un tramo donde ya pesaban más los nervios que el fútbol.
Se notaban los nervios en los jugadores blancos, quizá pecando de juventud, porque en esta segunda mitad hubo muy poco fútbol. Pese a los intentos hasta el final, el conjunto local no tuvo ninguna acción de peligro real. Y para más inri, en el minuto 89 Lamini cometería un penalti. El colegiado tuvo que ir a revisarlo al VAR, sacó amarilla, concedió la pena máxima y la transformaría óscar Bazaga en gol. En el minuto 92 todo parecía perdido, pero solo tres minutos después César Palacios, el mejor de la tarde, se llevaría su premio con un gol para devolver el empate al marcador. Tras un centro de falta de Pol Fortuny, Aragoneses despejaría, y el balón caería justo para que el '10' la empujase de cabeza.
No conformes con la locura de final que se estaba viviendo, luego del gol el Real Madrid intentó salir a buscarlo en la última jugada del encuentro. La acción terminaría y el colegiado pitaría el final. La gente se emepzaría a levatnar para irse, comenzó a sonar el himno de La Décima, pero de repente se activó el protocolo del VAR. El árbitro principal señalaba que iba a ir a revisar un posible penalti en esta última acción, pero fue una falsa sensación de esperanza. Negaría cualquier falta y, ahora sí, finalizaría el encuentro.
Se le escapó la oportunidad de jugar la última jornada en puestos de playoff y, aunque sigue dependiendo de sí mismo si quiere optar al ascenso, va a jugar con una presión extra. Una tarde que terminó siendo decepcionante y con un sabor amargo. Porque, tras los errores y el 0 2 en contra, esa reacción justo antes del descanso invitaba a pensar en otra segunda parte, en un equipo lanzado a por el partido. Pero nada más lejos de la realidad.
Con esto, el Real Madrid baja a la sexta posiciñon de la Primera Federación con 57 puntos. El próximo y último encuentro es el sábado 23 de mayo a las 18:30 frente al Guadalajara de visitante.