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El clásico se calienta: tensión máxima en una acción contra el Barcelona

de Sathya Sansó
Laporta, Barcelona

Un clásico nunca es un partido más, y menos cuando hay un título de por medio. El duelo de cuartos de final de la Copa de la Reina entre el Real Madrid y el Barcelona en el Alfredo Di Stéfano no solo dejó goles, sino también chispas. La tensión, latente desde el pitido inicial, estalló en un encontronazo protagonizado por dos pesos pesados: Misa Rodríguez y Claudia Pina.

La jugada de la polémica ocurrió con el juego detenido al borde del área madridista. La delantera azulgrana intentó arrebatarle el balón a la guardameta blanca, un gesto que no sentó nada bien a la canaria. Misa no dudó en girarse y agarrar a su rival, una acción que terminó con Pina tumbada en el césped rodeada de sus compañeras.

Ironía y recados post-partido

Lejos de disculparse, la reacción de la portera del Real Madrid añadió más picante al asunto. Con evidentes gestos de ironía, Misa pidió el cambio para la jugadora culé mientras esta permanecía en el suelo, calentando aún más los ánimos de un partido que ya venía cargado tras la reciente final de la Supercopa.

Tras el encuentro, las protagonistas no escondieron la tensión. Cata Coll, portera del Barcelona, echó leña al fuego al ser preguntada por la acción: "Preguntad a Pina lo que ha pasado. Son jugadoras que se encienden rápido, cosas de los partidos". Y cerró con un mensaje contundente: "Somos el Barça y siempre queremos ser superiores".

Por su parte, Claudia Pina también dejó su versión en los micrófonos, señalando directamente a la madridista: "Lo único que sé es que me ha dado en la cara y en el tobillo a la vez y ha acabado el partido, pero bueno". Un capítulo más en una rivalidad que, lejos de enfriarse, parece cada día más ardiente.


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