Las máximas goleadoras que hacen soñar al Real Madrid Femenino
Autora: Carolina Redondo Ajates.
El Real Madrid Femenino ha ido construyendo su camino en la élite del futbol español con una mezcla de talento, trabajo duro y goles que han quedado grabados en la memoria de los aficionados. Cada anotación es un paso más de este proyecto que aspira a la grandeza y que de tras de cada tanto hay nombres que ya forman parte de la historia blanca.
Las máximas goleadoras
Aunque el conjunto blanco se formó hace seis años, ha logrado reunir en ese tiempo a algunas de las mejores artilleras del fútbol femenino. Caroline Weir es la primera en liderar esta lista con 53 goles. La escocesa llegó al Real Madrid en 2022, y ya se ha convertido en sinónimo de precisión y eficacia. La siguiente es Esther González con 39 tantos, actual jugadora del Gotham Football Club, siempre ha demostrado que la valentía y el instinto goleador van de la mano. En tercera posición tenemos a Athenea del Castillo con 36, y es que la delantera llegó a la entidad madridista un año despues de su creación ha sabido hacerse un hueco con anotaciones decisivos y aportaciones claves en partidos complicados. Brunn completa este quinteto con 35, dejando su sello con aciertos que siempre llegan en momentos importantes.
Y no podemos olvidar a Linda Caicedo, la joven sensación colombiana que esta a tan solo un tanto de alcanzar los 30 en su trayectoria blanca. La delantera ha dejado de ser una promesa para convertirse en el presente y el futuro del Real Madrid. Su capacidad mágica para desequilibrar a las rivales y su instinto goleador nos aseguran que no tardará mucho en liderar esta lista histórica.
Las pioneras: el principio de una historia
Todo gran edificio necesita cimientos sólidos, y en el conjunto merengue los primeros goles marcaron la ruta hacia el presente. Jugadoras como Caroline Moller, actual jugadora del Benfica; Esther González y Olga Carmona, actual jugadora del Paris Saint-Germain, fueron las primeras en encender la chispa del gol blanco. Sus anotaciones no solo sumaban en el marcador, sino que transmitían caracter, confianza y un mensaje claro: el Real Madrid Femenino estaba aquí para quedarse.