Decisión radical de Camavinga sobre su futuro en el Real Madrid
El caso Eduardo Camavinga empieza a convertirse en un debate incómodo en el Real Madrid. Los rumores sobre su futuro no dejan de sucederse, porque más allá de la mala temporada colectiva, el rendimiento individual del centrocampista francés ha dejado mucho que desear.
Todo apunta a un punto de inflexión muy concreto: Múnich. Aquella expulsión ante el Bayern en el Allianz Arena no solo condicionó la recta final de la eliminatoria, también dejó tocada su confianza, tal y como explica Marca. Era una acción evitable, impropia de un jugador que, a sus 23 años, ya debería manejar mejor esos escenarios. Desde entonces, la presencia de Camavinga en el Real Madrid ha ido diluyéndose.
Ni siquiera el regreso a la Liga ha servido para cambiar la dinámica. Ante el Deportivo Alavés fue suplente, en una decisión que muchos interpretaron como un intento de protegerle del ambiente del Santiago Bernabéu. Sin embargo, Camavinga salió en la segunda parte, dio la cara y hasta se acercó a la grada al final.
La situación se repitió días después. En el Benito Villamarín, sin Aurelien Tchouaméni disponible, todo parecía preparado para su oportunidad. Sin embargo, Álvaro Arbeloa volvió a dejarle en el banquillo, apostando por Thiago Pitarch. Una decisión que contradice, al menos en parte, su discurso público: “Camavinga conmigo ha jugado bastante. Más que en el primer tramo de la temporada. Fue titular y será titular mañana. Lo considero importante para mí y para el club”, aseguró el salmantino antes del duelo ante el Girona.
Mientras tanto, Camavinga mantiene su postura. Quiere quedarse en el Real Madrid, según informa Marca. Su entorno insiste en que su intención es revertir la situación y ganarse el sitio. No contempla salir este verano, pese a que el ruido alrededor crece.