Hay dilema en el Real Madrid: Bastoni o Schlotterbeck
El Real Madrid lleva ya varios meses sondeando el mercado con el objetivo de fichar un nuevo defensa central. Pese al fichaje de Dean Huijsen el año pasado, la temporada ha puesto de manifiesto que es necesario otro jugador en la posición. Además, debe ser un perfil de rendimiento inmediato y con experiencia en la élite. Hasta el momento, el candidato mejor colocado en todo momento ha sido Nico Schlotterbeck, pero en las últimas horas ha emergido la figura de Alessandro Bastoni, lo cual inicia un casting que debe resolverse pronto.
¿Quién encaja mejor?
El club ha tenido presente en todo momento al defensor alemán como la primera alternativa. Schlotterbeck ya cuenta con cuatro temporadas a buen rendimiento en la élite absoluta. Se ha convertido en uno de los pilares del Borussia Dortmund y en un habitual con la selección alemana, donde compite con jugadores de la talla de Antonio Rudiger y Jonathan Tah. Presenta condiciones que gustan en el club, ya que posee unas grandes condiciones físicas como la rapidez o la envergadura.
Sin embargo, el regreso de José Mourinho ha provocado un cambio en la hoja de ruta. Según desveló Miguel 'Látigo' Serrano, el portugués tiene predilección por Bastoni, que también está instalado como uno de los mejores centrales de la actualidad. Sin embargo, parece tener un encaje más complejo en el equipo, ya que es un futbolista acostumbrado a la defensa de tres, un esquema que es extraño en el Real Madrid. Con sólo un central al lado, el italiano suele sufrir más, ya que es un buen defensor de área y no se caracteriza por su fortaleza a campo abierto.
Sus situaciones contractuales
Además, el Real Madrid tomará una decisión que responde a más criterios a parte del futbolístico. Las condiciones con Schlotterbeck son claras: pese a que renovó recientemente,se reservó una cláusula de rescisión que oscila entre los 50 y 60 millones de euros según diversas informaciones.
Por su parte, Bastoni presenta más dificultades para acometer su fichaje. En primer lugar tiene contrato hasta 2028, lo que obliga a una negociación con el Inter de Milán, que no quiere dejarlo escapar ante la gran jerarquía que tiene en la plantilla. De hecho, su mensaje a otros clubes que han mostrado interés, como el FC Barcelona, ha sido claro: no saldrá por menos de 70 millones.