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CRÓNICA | Con el viento en contra

de Aitor Bris

Partido correspondiente a la jornada 20 del calendario nacional de Liga. El Real Madrid se enfrentaba a un RCD Mallorca que llegaba en una situación cómoda. Los de Javier Aguirre se encontraban en una zona de nadie, con el descenso y Europa a una distancia considerable, por lo que el choque ante el cuadro merengue apuntaba a ser una fiesta. Por su parte el conjunto de Carlo Ancelotti empezaba el partido a cinco puntos del FC Barcelona, por lo que ganar al equipo bermellón era crucial para reducir la distancia y que los azulgranas sintiesen la presión madridista.

El XI de Carlo Ancelotti sorprendía a todos en un principio al haber dejado a Modric y Kroos en el banquillo. Pero no iba a empezar de la mejor manera la tarde para los pupilos de Carlo Ancelotti. Sin siquiera haber iniciado el encuentro, el italiano tuvo que retocar su plantilla al sentir Courtois un pinchazo en el abductor de si pierna izquierda. De esta manera, Lunin sería el que se pondría bajo palos. El técnico italiano apostó por el ucraniano en portería; Carvajal, Nacho, Rüdiger y Camavinga en defensa; Tchouaméni, Valverde y Ceballos en el centro del campo; y Vinicius, Rodrygo y Asensio como tridente ofensivo. 

El RCD Mallorca formó con sus mejores 11 jugadores, al tener a prácticamente toda su plantilla disponible, a excepción de Valjent: Rajkovic; Maffeo, González, Raíllo, Nastasic, Jaume Costa; Ruiz de Galarreta, Baba, Dani Rodríguez, Kang-In Lee; Muriqi. 

PRIMERA PARTE PARA OLVIDAR

Sería un partido marcado por el viento, ya que cada vez que el balón cogía altura, hacía efectos debido a la climatología de la isla. El encuentro, de esta manera, empezaba con alternancias y sin ningún tipo de incidencia en el marcador, pero sí en el juego. El público la tomó con Vinicius, quien fue pitado en cada balón que tocaba, además de ser el foco de jugador del cuadro local en este primer tramo del encuentro. Unos primeros 10 minutos donde se vio a un Real Madrid moviendo el balón de lado a lado mientras el RCD Mallorca estaba replegado buscando la velocidad de Dani Rodríguez y Kang-In Lee por las bandas, aunque erráticos en la precisión. 

Sin embargo, pese a la insistencia del Real Madrid, el cuadro balear consiguió abrir el marcador con un gol que iba a la cabeza de Muriqi, pero que finalmente se metió Nacho en su portería, que recibió un centro cerrado de Dani Rodríguez que lo metió con rosca desde la banda para que el kosovar la intentase peinar de cabeza y de espaldas a la portería, aunque el balón golpeó en el canterano madrileño haciendo una parábola imposible para Lunin.

El guion del partido no iba a cambiar pese al tanto inicial de Mallorca, el Real Madrid seguía jugando de lado a lado el balón debido al gran planteamiento de Javier Aguirre poblando de jugadores en un bloque bajo y esperando la velocidad por banda en recuperaciones. Así consiguieron el gol. Esa contención defensiva del cuadro local obligaba al conjunto a atacar con tiros largos e internadas sin éxito desde la banda que complicaban que llegara el gol del empate.

Por si fuera poco, Vinicius seguía siendo el foco de la afición y de los rivales. No obstante, fue él el que se terminó llevando una tarjeta amarilla tras una falta que conllevará sanción para el próximo encuentro liguero ante el Elche. Y así se iba a llegar al descanso, con el Real Madrid por detrás en el marcador y poniéndose en peligro para la pelea por LaLiga.

EN BÚSQUEDA DEL GOL

La segunda mitad empezó con el mismo guion que el primer tiempo. El Real Madrid, eso sí, fue a por el partido en el segundo tiempo. De hecho, el conjunto blanco adelantó líneas en busca del empate. El Mallorca seaguía bien plantado, hasta que en un descuido pasado el cuarto de hora de la segunda mitad, Rajkovic midió mal y derribó a Vinicius dentro del área.

La pena máxima, sin Benzema en el campo, se encargó de ejecutarla Marco Asensio. El balear amagó con su disparo, pero no consiguió engañar a Rajkovic con sus intenciones, disparando al lado hacia el que el portero mallorquinista se lanzó, atajando el tiro del extremo del Real Madrid y provocando que el cuadro bermellón siguiese por delante en el marcador.

Vinicius lo seguía intentando con su desborde y electricidad por la banda, pero siempre había algún defensor mallorquinista que cortaba de raíz las incursiones del brasileño. 

Incapaces de ver puerta, Ancelotti tuvo que recurrir a la vieja guardia con Alaba, Modric y Kroos en el verde, además de incluir pólvora con la incorporación de Mariano Díaz para intentar cazar algún balón y poner el tanto del empate. Sin embargo, pasaban los minutos y el Real Madrid no se acababa de encontrar cómodo en el campo, con un RCD Mallorca muy bien plantado en defensa y buscando sus oportunidades.

Lo seguía intentando el Real Madrid por la banda izquierda con un Vinicius, enérgico, pero errático en la ejecución. No obstante, las jugadas de mayor peligro para el conjunto blanco serían a través del balón parado con córneres o con centros laterales desde la banda. Pero ni por esas el conjunto blanco conseguía perforar la portería de Rajkovic.

De esta manera finalizó un partido para olvidar. El Real Madrid acabó seco de cara a puerta y el RCD Mallorca consigue su segunda victoria al conjunto blanco en tres temporadas. Tarde para la reflexión de un equipo que puede acabar la jornada a 8 puntos del liderato y ya con la mente puesta en un Mundial de Clubes que debe de servir para levantar la moral.


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