Arbeloa toma una decisión clave con la plantilla: los detalles
Arbeloa lo tiene muy claro con el Real Madrid. La Fábrica cuenta, y mucho. Hasta el momento, diez canteranos han sido llamados a filas por el técnico salmantino y seis ya saben lo que es ponerse la camiseta del primer equipo en un partido oficial.
La Fábrica, mina de oro
La cantera del Real Madrid se ha caracterizado por servir más como una fuente de ingresos que como un recurso futbolístico para el primer equipo. Nico Paz, Jacobo Ramón, Chema, Arribas o Víctor Muñoz han salido del club y han dejado una buena cantidad de dinero en las arcas, aunque la mitad de sus derechos aun siguen perteneciendo al conjunto blanco. Sin embargo, con la llegada de Arbeloa se ha roto esta tendencia. Ahora La Fábrica cuenta, y no en momentos residuales.
Ancelotti ignoró el talento que tenía en la cantera en su día, al igual que Xabi Alonso. Sin embargo, el nuevo técnico del Real Madrid ya ha hecho debutar a Pitarch -el último-, Cestero, David Jiménez, Manuel Ángel, Palacios y a Mesonero. El primer mes de Arbeloa como entrenador del conjunto blanco ya ha servido para demostrar que él sí que cuenta con La Fábrica y en momentos difíciles, cuando quema más el balón.
Momentos candentes
Arbeloa tiene confianza ciega en el producto que él mismo ha creado a lo largo de estos años. Por ello, no duda en dar protagonismo a la cantera en contextos complejos en los que no es fácil jugar ni para los más experimentados. El último caso es el más representativo, el de Thiago Pitarch. El centrocampista jugó los últimos diez minutos ante el Benfica, en uno de los partidos más calientes que se recuerdan de la historia reciente del club. O el caso de David Jiménez, que fue titular ante el Valencia en Mestalla por delante de Trent y de Carvajal.
El caso de Manuel Ángel y Palacios también es similar, aunque el resultado no fue el mismo, porque ambos debutaron en la derrota ante el Albacete en la Copa del Rey. Aunque el jugador más utilizado por Arbeloa ha sido Cestero, centrocampista defensivo del que hablan maravillas por Valdebebas. El único que disfrutó de minutos plácidos fue Mesonero, que salió en la recta final del choque ante el Mónaco en Champions.