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El caso es polemizar

de Diego Fuentes

Nueva jornada de liga y la receta habitual desde que quedó atrás el arresto domiciliario: polémica y más polémica en los partidos del Real Madrid, especialmente desde que los blancos se pusieron viento en popa a toda vela en la copa de la tabla. Al Real, más efectivo y férreo que el Barcelona, le han sonreído jugadas limítrofes en este comprimido calendario. Sin embargo, muchos medios de comunicación se han abonado al carro de la disputa dialéctica hasta el punto de discutir lo inapelable. Ayer en Valdebebas, un penalti claro y un gol validado que era legal, pero la maquinaria volvió a situarse en la frontera para crear un clima de desconcierto postizo en el aficionado. 

Como será que hasta Zidane, exageradamente cauto y sosegado en las ruedas de prensa, tuvo que apagar el fuego tras el partido en San Mamés, reconociendo que está harto de que se diga que ganan por los árbitros. Ese mismo espacio en el que ayer se vivió un nuevo sainete, con varias preguntas al francés que insistían en la idea de si prefería ganar sin penaltis ni revuelo. Todavía deberán pedir perdón por los que sí lo son, de risa. Sea como fuere, más pimienta para quienes quieren sacar tajada en forma de audiencia en un panorama en el que los medios continúan sin desparasitar.


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