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El cumpleaños más feliz de Arbeloa contrastará con un Bernabéu en llamas

de Borja Pérez Castro
Arbeloa, cumpleaños

El destino a veces da lugar a coincidencias curiosas que parecen estar escritas y premeditadas en la vida de uno. El debut como entrenador del primer equipo de Álvaro Arbeloa coincidirá con el día de su 43º cumpleaños. Seguramente sea uno de sus cumpleaños más especiales, al tener la oportunidad soñada como técnico del primer equipo tras tanto trabajo en La Fábrica. Aunque en el momento de soplar las velas tenga claro los deseos que tiene de su equipo, la situación actual del conjunto madridista prevé un partido sin celebraciones, sustituido por un contexto de máxima exigencia y una grada hostil que se espera que alce la voz durante el partido.

La afición madridista no entiende de aniversarios ni de historias personales cuando el equipo no transmite certezas. El ambiente esperado apunta más al nerviosismo y hartazgo que a la paciencia, con el recuerdo de la final de la Supercopa de España, la trágica eliminación copera ante el Albacete y el cese de Xabi Alonso como entrenador.

Una noche sin tregua

El sábado será un partido que sobre el papel se antojaría no muy complicado, si se comparan ambas plantillas, objetivos y la clasificación liguera. Enfrente estará el Levante UD situado en la penúltima posición, con la necesidad de sacar algo positivo del feudo madridista para poder salir de la zona de descenso. Será una prueba de fuego para un equipo que no tiene nada que perder y espera poder aprovechar este momento de nerviosismo y mala dinámica del Real Madrid.

La posibilidad de una gran pitada es más que probable por el contexto de la entidad. El epicentro de los silbidos no será Arbeloa, sino la plantilla, y las miradas comienzan a mirar al palco en busca de culpables. El Santiago Bernabéu ha mostrado en otras ocasiones su malestar cuando percibe falta de intensidad o ausencia de los valores que tanto representan al equipo más laureado de la historia. 

Un ambiente complicado por delante y una noche para convencer sobre el césped. Arbeloa vivirá por primera vez un partido desde los banquillos del Bernabéu en su primer día con 43 años, con el ruido de fondo y sin margen para esconderse. El estadio dictará sentencia, y el equipo debe responder.


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