El error de siempre: el Albacete castiga al Real Madrid en su peor faceta
El encuentro entre el Albacete y el Real Madrid por los octavos de final de Copa del Rey transcurría sin grandes novedades y con un guion previsible. Un Madrid dominante y presente en campo contrario (sin generar gran peligro) que contrastaba con la propuesta defensiva de los locales.
Sin embargo, pese a prácticamente no poder pasar del centro del campo, logró adelantarse en el marcador aprovechando la gran debilidad defensiva del equipo merengue desde el comienzo de la temporada: los centros laterales. Pero no quedó ahí, ya que con el 1-1 en el marcador Gonzalo García regaló un despeje que se convirtió en asistencia en una nueva errática acción defensiva de cabeza.
Una defensa mejorable
Desde el arranque de liga en agosto, todos los equipos, independientemente de su nivel, están encontrando un recurso en los centros laterales para hacer daño al Real Madrid. El tanto anotado por Javi Villar para el cuadro manchego se produjo tras un remate de cabeza a la salida de un córner mal defendido, esta vez por Mastantuono, que perdió la marca con una facilidad pasmosa.
El equipo continúa sin saber ajustarse en la defensa del área, pese a tener jugadores con características adecuadas en este ámbito, como Huijsen, Asencio o Tchouaméni. A lo largo de la temporada ya se han visto varios enfrentamientos en los que el Madrid sufre cuando se mide a un ataque que recurre a los centros, como por ejemplo la salida a Grecia frente al Olympiacos o el primer derbi liguero ante el Atlético de Madrid.
Entre todas las competiciones, el equipo ha encajado 33 goles en un total de 30 partidos, lo que supone un mediocre promedio de más de una diana en contra por encuentro, lo que refleja los problemas que debe solucionar Arbeloa en este tipo de situaciones. El nuevo técnico vivió un debut que vuelve a demostrar los fallos estructurales de la zaga madridista.