El gesto feo de Mourinho tras el cuarto gol: en la cara de Arbeloa
Mourinho dejó su huella -para bien o para mal- en el Real Madrid. Ayer se reencontró con su buen amigo Arbeloa, pero el intercambio de halagos que marcó la previa del encuentro chocó de frente con la celebración del portugués tras el cuarto gol.
Un gesto feo
Con el 3-2 en el marcador y con el Real Madrid fuera de los ocho primeros, el Benfica se tiró a por el cuarto gol que le diera el pase a los dieciseisavos de final. Trubin se elevó por encima de todos para cabecear un balón que ya es historia del fútbol, pero lejos del área de Courtois se dio otra imagen que dará que hablar. Mourinho, muy exhaltado por el triunfo de los suyos, se fue al banquillo del Real Madrid a celebrar el tanto con intensidad justo en la cara de Arbeloa.
Un perdón y una posible vuelta
Mourinho le pidió perdón a Arbeloa y todo se quedó en el campo. Pero la imagen del portugués celebrando el gol de los suyos delante de uno de sus grandes defensores de su paso por el Real Madrid llamo mucho la atención en las horas posteriores después de la finalización del encuentro. El Benfica consumó su presencia en dieciseisavos y José, que llegaba muy cuestionado al choque, salió vencedor del duelo maestro-alumno.
Sin embargo, ambos se pueden volver a encontrar en la siguiente fase, donde los blancos se tendrán que medir al Benfica de nuevo o al Bodo Glimt. El sorteo se hará hoy y pronto sabremos si se vuelven a cruzar sus caminos, porque de ser así, Mourinho volvería al Bernabéu por primera vez desde su última etapa en el conjunto blanco en 2013.