El Real Madrid a un paso de cumplir su objetivo en Champions League
Tras haberse disputado siete jornadas de la fase de liga de la Champions League, el Real Madrid se encuentra en la tercera posición con un total de quince puntos, que le aseguran la clasificación entre los 24 primeros, pero para pasar directo a los octavos de final aún tiene que hacer los deberes en el último encuentro ante el Benfica.
Las tres opciones posibles
Aunque el Real Madrid se encuentre situado en el tercer lugar de la clasificación, los blancos pueden acabar fuera del top 8 si no consiguen los resultados necesarios en la última jornada. Los merengues dependen de sí mismos, así que en caso de ganar en Portugal, clasificarían a los octavos de final independientemente del resto de encuentros.
Los problemas pueden llegar si no consiguen la victoria. En caso de empate ante el Benfica, el Real Madrid se situaría con 16 puntos y una diferencia de goles de +11, la cual haría que, aunque el resto de los equipos igualasen esos 16 puntos, los blancos estuviesen por delante y se clasificasen para los octavos de final. Si el resultado en el último encuentro fuese una derrota, la clasificación se pondría complicada, y es que un total de diez clubes pueden superar las quince unidades de los merengues, por lo que tendrían que esperar que cinco de esos diez mencionados antes, no consiguiesen la victoria en sus respectivos encuentros.
Cuánto más, mejor
Aunque el principal objetivo es estar entre los ocho primeros, los blancos pueden obtener beneficios cuanto más arriba queden en la clasificación. La UEFA introdujo nuevas normas para esta temporada, y estas afectan al Real Madrid directamente. En el caso de los equipos que clasifiquen entre el octavo y el quinto, jugarán la vuelta de los octavos de final en casa. Los clubes que queden en el tercer y cuarto lugar jugarán la vuelta de los octavos y también de los cuartos de final como locales. Por último los dos primeros disputarían todas las eliminatorias como locales en los encuentros de vuelta.
Este es un aliciente que provoca que cada puesto este disputado hasta la última jornada. En el caso del Real Madrid, una victoria le aseguraría quedar entre los cuatro primeros, por lo que jugarían hasta unos hipotéticos cuartos de final con el segundo partido en casa, pero si los blancos ganan y el Bayern de Múnich pierde en el campo del PSV, los merengues quedarían segundos, por lo que disputarían todas las eliminatorias como locales en el encuentro de vuelta.