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El Real Madrid afronta la cuesta de enero con más dudas que certezas

de Héctor Alias Nogueira
Santiago Bernabéu. Real Madrid

Tras la final de la Supercopa de España, el Real Madrid vuelve a la dinámica habitual y entra en un momento que puede ser clave para definir el destino de la temporada. El ritmo competitivo ya no frena y el equipo debe asumir un enero de exigente trabajo. En lo que resta de mes, el Madrid disputará dos partidos por semana, con el desgaste que eso conlleva, y lo hará con una plantilla que está siendo constantemente lastrada por las lesiones.

Además, el equipo blanco lleva tiempo comenzando con mal pie los arranques de año: tropiezos y sorpresas contra rivales de categoría inferior en la Copa del Rey, pinchazos en liga y problemas musculares suelen ser la tónica general del Madrid en esta fase de la temporada. 

Medio mes para tres competiciones

A lo largo de enero, el Madrid tiene un objetivo claro: continuar vivo en todas las competiciones. En liga, está obligado a ganar al Levante y Rayo Vallecano en casa y en el campo del Villarreal para no descolgarse del campeonato doméstico. Ahora mismo, el FC Barcelona es líder a cuatro puntos y tiene dos salidas complicadas en las próximas tres jornadas: Reale Arena y Martínez Valero. Entre medias, los azulgranas reciben al Oviedo en un partido a priori sencillo. En Copa, los jugadores deben salir atentos teniendo en cuenta los precedentes en partidos que siempre suelen dar más trabajo del esperado como en Talavera

Y en la Champions League, única competencia en la que el club está en una situación cómoda, no puede perder la ventaja que le mantiene entre los ocho primeros clasificados si no quiere tener que jugar la ronda de repesca, con el extra de carga física que ello supone. Para ello, hay que vencer primero al Mónaco como locales y una semana después al Benfica en Portugal.

Una plantilla diezmada

Además de la densidad del calendario, el conjunto madridista cuenta con un importante hándicap en relación a  sus efectivos. Desde agosto, hasta 16 jugadores han causado baja por motivos físicos. En el centro de la defensa, con un Militão que sigue fuera hasta abril, un Rüdiger que lleva tiempo jugando infiltrado y un Huijsen que está teniendo una adaptación complicada, el único jugador que se está manteniendo casi siempre disponible es Asencio.

En el lateral derecho, ni Arnold ni Carvajal están ofreciendo continuidad, lo que obliga a perder a Fede Valverde en el medio, donde también hay riesgos especialmente con Camavinga, un futbolista muy propenso a lesionarse, lo que obliga a insistir con Tchouaméni y Bellingham, que apenas pueden rotar. 

En el frente de ataque el Madrid presenta menores problemas que en el resto del campo, pero aún así ha visto como su banquillo ha menguado debido a la marcha de Brahim con Marruecos a la Copa África y la cesión de Endrick al Olympique de Lyon.

En un momento tan comprometido como el actual,Arbeloa debe empezar a hacer funcionar una unidad B que hasta el momento no está encontrando su sitio y probablemente, realizar un mayor uso de la cantera del que realizó Xabi Alonso.


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