El Real Madrid dejó este dato sonrojante en Lisboa
El Real Madrid no hizo un partido digno de su exigencia en Lisboa. Los números no engañan y demuestran que los de Arbeloa fueron muy inferiores al Benfica en todas las facetas del juego.
Correr, asignatura pendiente
Arbeloa sorprendió a propios y a extraños cuando, en rueda de prensa, afirmó que le tuvo que decir a Bellingham durante un entrenamiento que parara de correr. Quizá el técnico del Real Madrid deba aprender que lo que se dice de cara a los medios de comunicación puede envejecer muy mal, especialmente si ocupas uno de los puestos más exigentes de la historia del fútbol.
Eso ha sido lo que le ha pasado a Arbeloa, que ayer tuvo que ver como el Benfica se comía a los suyos en eso que Bellingham era ´un loco´. Los lusos corrieron 152 kilómetros, diez más que el Real Madrid (142). Además de ser una estadística muy demostrativa de lo que fue el partido para el que no lo viera, también fue la confirmación de lo que estaba pasando en el césped del Estadio Da Luz. El conjunto blanco fue devorado por la ambición de un conjunto portugués que sí que se jugaba la vida en cada balón.
Courtois y poco más
Si hablamos de la defensa, es para empezar un capítulo nuevo. El Real Madrid concedió ante el Benfica, nada más y nada menos que 12 disparos a puerta de los 22 que pudieron realizar los lusos. Y no estamos hablando de 12 goles encajados gracias a un jugador que, sin duda, está siendo el único superviviente en la zaga madridista: Thibaut Courtois.
El belga realizó siete paradas de mucho mérito para evitar que la goleada fuera mayor. De hecho, sus intervenciones mantuvieron ´vivo´ al Real Madrid durante todo el encuentro, pero Courtois no puede con todo... ni tampoco puede marcar goles. El guardameta tambien ejerció de capitán llamando a sus compañeros para que fueran a saludar a la afición desplazada a Lisboa a pesar de las inclemencias temporales.