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Florentino Pérez prepara un regreso histórico para la pretemporada blanca

de Sathya Sansó
Florentino Pérez, Real Madrid

El frenético y cada vez más exigente calendario del fútbol moderno está a punto de provocar un giro radical e inesperado en la planificación deportiva del Real Madrid. Acostumbrados a cruzar el charco cada verano para realizar multimillonarias y agotadoras giras, los dirigentes del club blanco están valorando muy seriamente romper con la tónica de los últimos años.

Sobre la mesa de las oficinas de Valdebebas descansa una propuesta formal que apela directamente a la nostalgia. Se trata de una invitación para disputar uno de los torneos veraniegos más prestigiosos, icónicos y antiguos del panorama nacional, recuperando así el auténtico aroma del fútbol de antaño y acercando al equipo a la afición española.

Según ha desvelado el director del diario AS, José Félix Díaz, el club que ha tentado al equipo merengue no es otro que el Deportivo de la Coruña. La intención de la entidad gallega, apoyada firmemente por su Ayuntamiento, es tirar la casa por la ventana y contar con los merengues como rivales de lujo absoluto para disputar en el mes de agosto la ansiada 81.ª edición del icónico Trofeo Teresa Herrera.

Un romance con 13 años de pausa

Este decano torneo tiene el inmenso honor de ser el único trofeo veraniego que se ha seguido disputando de manera totalmente ininterrumpida desde su primera edición. En la cúpula blanca ven con muy buenos ojos la posibilidad de aceptar este romántico desafío y regresar a la ciudad gallega trece años después de su última participación.

Cabe recordar que el idilio del cuadro de Chamartín con este trofeo es total. A lo largo de su historia, el Real Madrid ha logrado levantar la imponente Torre de Hércules de plata hasta en nueve ocasiones, logrando la última de ellas en aquel lejano verano del año 2013.

El 'culpable' de este cambio de planes

El motivo principal que empuja a priorizar esta propuesta local no es otro que la brutal saturación del calendario. Estamos a las puertas de un verano que será completamente atípico para la élite europea. La final de la inminente Copa del Mundo no se disputará hasta el 19 de julio, lo que dejará a las grandes estrellas madridistas con apenas margen para tomarse un necesario descanso.

Por si esto fuera poco, tan solo 23 días después de esa gran final mundialista, el equipo dirigido por Álvaro Arbeloa podría tener que hacer las maletas rumbo a Salzburgo. Allí entrará en escena la Supercopa de Europa, el primer título en juego de la exigente temporada 2026-2027. Este estrecho margen de fechas obliga a los gigantes europeos a tomarse un obligado "año de descanso" en cuanto a las giras transoceánicas se refiere.

Además, el mercado de Estados Unidos, gran filón económico de los últimos veranos, se encuentra actualmente en un punto de saturación extrema tras haber albergado el Mundial de Clubes en 2025 y la inminente cita de selecciones este mismo verano. Todo cuadra para que el equipo capitalino vuelva a regalar su magia en territorio español, devolviendo el prestigio al histórico torneo.


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