Golpe de efecto: la estadística que ratifica a este jugador del Real Madrid
Un total de 73 días le han hecho falta a Trent para volver a tirar la puerta del once abajo. El inglés recuperó la titularidad en la jornada que afrontó el Real Madrid contra la Real Sociedad, un partido en el que el lateral aprovechó todas sus facultades para ser un arma letal. Nada más comenzar le lanzó un caramelo a Gonzalo para hacer el primero, de dejó ver por posiciones interiores para facilitar la circulación y no se cansó de cargar el área con centros llenos de peligro. Tampoco tuvo brechas en defensa, lo que le convirtió en uno de los más destacados del choque.
Un arma de doble filo
Después de perderse 21 de 36 partidos por lesión, Trent dio una lección de personalidad. De los doce encuentros que había jugado, solo había sido titular en seis. Con todo eso, Arbeloa decidió darle la oportunidad en una noche que no pintaba fácil. El inglés puso varios centros con peligro, incluso uno acabó en gol, para acabar siendo una baza ofensiva y defensiva. También tuvo acierto en la salida de balón, demostrando que jugar por el centro tampoco se le da mal y firmó cinco recuperaciones.
Una actuación sublime que se abrió con un balón colgado al área cuya parábola le permitió a Gonzalo abrir el marcador con un buen movimiento. Pero la cosa no queda ahí, Trent cambió el juego del Real Madrid: con él, el 53% de los ataques iban por la banda izquierda y el 47% restante por su banda derecha. Esto atisba un equilibrio que sin el inglés no existe: la cifra normalmente gira en torno al 69% de las ocasiones por el costado izquierdo. El lateral consiguió darle un aire fresco al ataque madridista, que a veces se queda encasillado con Vinicius y Mbappé apareciendo únicamente por su banda favorita.
''No es el típico lateral que va a estar siempre en amplitud, sino que puede jugar mucho por dentro'', así lo describía Arbeloa en rueda de prensa. También tuvo media hora de juego Carvajal, pero Trent le había dejado el listón alto en un partido ya solucionado. Ambos salen de lesiones, aunque el inglés ha demostrado que no tiene tiempo que perder por mucha competencia que haya.