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Las estadísticas que dejan en ridículo el plan Xabi Alonso con Valverde

de Iván Santos Almendros
Fede Valverde, Real Madrid

El Real Madrid suele tener sobre el césped a un auténtico pulmón: Fede Valverde. El charrúa también es un todotereno, allí donde se le necesite aparece para actuar de apagafuegos. Sin embargo, en algunas posiciones no se aprovecha tanto su potencial como en otras. En lo que llevamos de 2026, el centrocampista ha registrado once participaciones de gol jugando en su posición natural: tres goles y ocho asistencias.

El timón del barco

Ante la falta de un director de orquesta en el centro del campo, suele ser Fede Valverde la voz cantante cuando la cosa se complica. Una prueba de ello fue la ajustada victoria del Real Madrid en Balaídos: una de sus conducciones acabó en un disparo que, tras ser desviado por un defensa, le dio los tres puntos a los de Arbeloa. Los números que lleva en estos dos primeros meses de año demuestran que como lateral cumple, pero el equipo pierde gran parte de sus facultades. 

No es lo mismo hacer esa llegada en segunda línea tan característica del uruguayo desde la defensa que desde la medular. Es cierto que en la era Xabi Alonso ocupaba el carril derecho de la defensa más por necesidad que por convicción. Ahora, en su posición más natual en el centro del campo ha aparecido en partidos importantes como las semifinales de la Supercopa de España contra el Atleti, el viernes en Balaídos o en la vuelta de la eliminatoria contra el Benfica repartiendo dos asistencias. La realidad es que la llegada de Arbeloa le ha sentado bien a Fede Valverde, al menos las estadísticas lo avalan.


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