Lo de siempre con el VAR: así fue el escandaloso arbitraje en La Cartuja
El Real Madrid no consiguió pasar del empate en el encuentro contra el Real Betis. El equipo dirigido por Álvaro Arbeloa volvió a mostrar un juego completamente pobre que se sostuvo durante casi todo el choque gracias al tempranero gol de Vinicius Junior y a una actuación soberbia de Andriy Lunin, que terminó siendo el MVP.
Sin embargo, el guardameta ucraniano no pudo evitar el pinchazo, ya que terminó encajando el empate final materializado con un remate de Héctor Bellerín en el que no pudo hacer nada y que ha dejado al cuadro blanco fuera de la pugna por LaLiga. Si el FC Barcelona vence mañana al Getafe se pondrá once puntos por encima a falta de sólo de cinco jornadas para que termine el torneo. De hecho, en el club han saltado las alarmas ya que existen grandes probabilidades de que los jugadores del Real Madrid tengan que hacer el pasillo en el próximo clásico del Camp Nou.
Pese al mal nivel que volvió a enseñar el cuadro merengue, el choque no estuvo exento de jugadas que generaron controversia, y que, otra vez, fueron perjudiciales para el Real Madrid. La situación ya era poco esperanzadora desde el momento en que se supo que Pablo González Fuertes era el designado para llevar el VAR, el autor de la frase "Habrá consecuencias" como respuesta a los vídeos de Real Madrid Televisión. Y vaya si las está habiendo.
En primer lugar, el colegiado no quiso revisar una clara mano de Ricardo Rodríguez en el área del Real Betis tras un remate de Brahim Díaz en el primer tiempo. Si se hubiera señalado, el conjunto blanco podría haber puesto tierra de por medio en el luminoso. Para rematar la actuación, se lavó las manos en la jugada del gol de Héctor Bellerín. Antes del tanto del lateral, Antony contactó de manera evidente con Ferland Mendy y González Fuertes ni siquiera revisó la acción, lo que desató las protestas de Arbeloa en la rueda de prensa. El salmantino afirmó que los árbitros no entienden de fútbol.