Mbappé, bajo la lupa: sus deslices pesan más que los goles
El Real Madrid es uno de los clubes más exigentes del mundo, sino el que más. Así lo demuestra su afición, pidiéndole el máximo a sus futbolistas sobre el césped, y compromiso con el club fuera de él. El malestar que está generando Kylian Mbappé en el madridismo empieza a ser un motivo de enfado, tanto en afición, como, según Mundo Deportivo, en la propia plantilla. Sus viajes y constantes escapadas no gustan en Valdebebas, y hace pensar a sus compañeros que hay desigualdad en el trato y en el cumplimiento de las normas.
SU ACTITUD PESA MÁS QUE LOS GOLES
Ni siquiera marcar 85 goles en 100 partidos con la camiseta del Real Madrid pueden hacer olvidar al madridismo sus constantes deslices. Llegó teniendo que ganarse el perdón de la afición tras el plantón en primera instancia al renovar con el PSG cuando parecía que vendría. Terminó firmando por el conjunto merengue, y rápidamente apaciguó a las masas con sus tantos. Sin embargo, ese pequeño rencor sigue presente, pues no se le pasa ni una, y al mínimo detalle de falta de compromiso, vuelve al foco de la crítica.
El pasado domingo llegó 12 minutos antes de que arrancara el encuentro al RCD Stadium, para ver a sus compañeros en el triunfo 0-2 ante el Espanyol. Estuvo el fin de semana en Italia con su pareja. AS reveló el malestar al ver la exposición pública de esta escapada tanto en el seno del club como en la plantilla. No es la imagen que debería dar un futbolista que se está recuperando de una lesión muscular. La sensación que da es de falta de compromiso y de que se está 'borrando', para jugar llegar fresco al Mundial del próximo mes. La realidad es que esto ha sucedido más veces, como cuando se marchó a París durante su lesión de rodilla, por un supuesto error en el diagnóstico aquí en Madrid. En octubre, aprovechó una lesión que le impidió ir con Francia en un parón de selecciones para viajar a una fiesta con amigos en Estocolmo. Otro agravante más en una lista de viajes por las que, a otro futbolista, Arbeloa habría condenado sin dudarlo, y que está agotando la paciencia del madridismo.