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Parecía un funeral: el vestuario del Real Madrid tras la eliminación

de Jorge López Ruano
Real Madrid, Albacete

Autor: Jorge López Ruano

Un golpe más a la temporada del Real Madrid, la eliminación en la Copa del Rey ha hecho tocar fondo a los jugadores, tal y como subrayaba el capitán frente a los medios. El equipo atraviesa un momento crítico, se han perdido dos competiciones en menos de 72 horas, se ha destituido un entrenador y la afición se cansa de la actitud de los jugadores. El problema es que la situación no parece tener opción de revertirse a corto plazo y en parte, puede estar provocado por la falta de liderazgo dentro del vestuario blanco.

¿Quién debe asumir las culpas?

El nuevo técnico, Álvaro Arbeloa, asumía en rueda de prensa que la culpa de lo ocurrido era toda suya y que la plantilla había hecho un gran esfuerzo para adaptarse a la nueva situación. Sin embargo, Xabi Alonso también se echaba la culpa tras la final de la SupercopaCarvajal en zona mixta aceptaba las crítica y reconocía que los jugadores no están ni mucho menos en su mejor versión y que debían pelear juntos, mucho más de lo que lo están haciendo, para dar la vuelta a esta situación. Pero tras una eliminación dura, la única persona que rompió el silencio del vestuario, fue el nuevo entrenador, que prácticamente no ha formado parte del vestuario. Ningún jugador se atrevió a decir nada, y eso refleja la falta de personalidad de la plantilla merengue.

La figura de un líder

El Real Madrid se caracteriza, entre otras muchas cosas, por la presencia de grandes estrellas y jugadores con autoridad. Así ha sido a lo largo de toda su historia. En cambio, parece que hoy en día no hay ningún futbolista con la capacidad de romper un silencio amargo, de dar palabras de ánimo o de echarse el equipo a las espaldas. Inevitablemente en redes sociales la nostalgia hace mella y los aficionados madridistas recuerdan que hace no mucho tiempo, las voces de jugadores como Sergio Ramos Cristiano Ronaldo, personas con la capacidad de espabilar al equipo si el juego no era bueno, o de aportar ánimos y apoyo cuando había un tropiezo. 

Es cierto que la plantilla desplazada ayer hasta Albacete estaba compuesta por muchos miembros del filial y por jugadores menos habituales en la primera plantilla, pero también estaba la presencia de tres de los cuatro capitanes: Carvajal, Valverde y Vinicius. Ninguno tuvo la fuerza suficiente para liderar el vestuario en una situación así. No hay mayor reflejo de la situación del club blanco que lo que se pudo comprobar entre la plantilla tras es el encuentro, no hay alma ni autoridad.


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