Se acabó LaLiga, se acabó este equipo: la crónica del Real Betis 1-1 Real Madrid
El Real Madrid no pasó del empate contra el Real Betis en el partido correspodiente a la jornada 32 de LaLiga tras un marcador final de 1-1. El conjunto blanco acudía a La Cartuja para medirse ante uno de los equipos más exigentes del campeonato doméstico. Ambos clubes llegaban con una necesidad imperiosa de sacar sensaciones positivas.
Por su parte, los locales necesitan puntuar para mantenerse vivos en la pelea por los puestos europeos, donde han llegado muchos aspirantes a la recta final. Mientras, los chicos de Arbeloa tienen que seguir sumando de tres en tres para poder seguir soñando con la remontada. Tras el pinchazo, el Real Madrid ha perdido por completo sus remotas opciones por ganar el título a falta de que el Barcelona juegue ante el Getafe mañana.
En líneas generales, el combinado merengue no cuajó una gran primera parte. Los chicos de Arbeloa salieron con intención al césped del estadio sevillano, pero no encontró grandes atajos hacia el gol y volvió a demostrar sus problemas relacionados con la circulación de balón y la profundidad. Aun así, encontró premio en el minuto 17. Pasado el primer cuarto de hora, Fede Valverde armó fuerte disparo raso que Álvaro Valles despejó de forma defectuosa. Vinicius aprovechó y corrió para poner el balón en el fondo de las mallas.
El golpe encajando no hundió ni mucho menos a los béticos. De hecho, empezó a crecer enormemente con pelota ante un Real Madrid que se empequeñeció y tuvo que refugiarse en una versión excelsa de Andriy Lunin. El guardameta ucraniano se convirtió en el protagonista de un primer tiempo que terminó en su área, y que no se fue empate gracias a sus intervenciones ante Bakambu y Antony, a quien sacó un remate que iba totalmente ajustado al palo.
ADIÓS MERECIDO A LA LIGA
El segundo acto se desarrolló sin apenas ocasiones de gol. El Real Betis buscaba situaciones pero no lograba penetrar con gran peligro la defensa madridista. Los de Pellegrini se volvieron a crecer sobre todo tras la entrada del Cucho Hernández al terreno de juego. El Real Madrid no supo gestionar la ventaja mínima y terminó sufriendo sobre el final. Ya en la última del partido, Héctor Bellerín remataba con el alma un balón fatalmente sacado por la zaga blanca que entierra una nueva temporada que va a saldarse con el segundo nadaplete consecutivo.