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El Real Madrid del futuro tendrá más músculo

de Javier Rubiano
Eduardo Camavinga, Real Madrid

Con el paso de los años, el fútbol ha evolucionado. Hoy en día, los clubes más poderosos del mundo se basan en un juego mucho más físico, vertical y dinámico. Sin ir más lejos, el actual campeón de Europa, el Chelsea, con futbolistas como Kanté o Kovacic; el PSG más de lo mismo, con Gueye, Wijnaldum Di María; y qué decir del Bayern Múnich, un equipo que imprime un ritmo altísimo en todos sus partidos.

En el Real Madrid no son ajenos a esta nueva realidad, de ahí que se esté allanando el camino para configurar un equipo mucho más físico y dotado de dinamismo. Modric, Kroos Casemiro no escapan al paso del tiempo, pero por suerte, Florentino Pérez tiene trazada una hoja de ruta más que atractiva. Este mismo verano han fichado Alaba, acostumbrado en el Bayern a ese fútbol de vértigo que he mencionado antes; y Camavinga, un joven con mucho recorrido físico y que aportará mucho dinamismo en el centro del campo.

Pensando en 2022, en el Real Madrid tienen claro que hay que reforzar el centro del campo. En la agenda están Tchouaméni Pogba, dos futbolistas que destacan por sus impresionantes cualidades físicas. Dos centrocampistas que abarcan mucho campo y que dotarían de músculo a la medular madridista. Sin olvidar tampoco a un Fede Valverde que encaja como un guante en este cambio de ciclo y que será uno de los hombres fuertes del club en los próximos años. Por último, para la zona ofensiva, el Real Madrid sueña con Mbappé Haaland, los dos atacantes llamados a dominar la próxima década y que destacan por su potencia y voracidad. 

En definitiva, en el Santiago Bernabéu quieren un equipo que tenga más músculo y que sea más vertical, un fútbol que siempre ha gustado a la parroquia madridista. Lejos queda esa época en la que lo más importante era tener la posesión. 


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