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LOS HILOS DE PIQUÉ, MESSI, CRISTIANO Y HACIENDA

de Joaquín Maroto

No hace mucho, el pasado marzo, Piqué se soltó la lengua tras un partido de España en Albania. Dijo aquello de "no tengo nada contra los jugadores del Madrid, pero lo que no me gusta de ese club son otras cosas. No me gusta ver en el palco del Bernabéu a la persona que imputó a Messi o a Neymar. No me gusta ver en el palco del Madrid a las personalidades que mueven el país". Se refería a Marta Silva Lapuerta, que fue directiva del Real Madrid en 2002 y que hace tres meses aún era la jefa de la Abogacía General del Estado. Pues bien, sólo noventa días después del exabrupto de Piqué, resulta que la Fiscalía ya ha presentado denuncias por fraude fiscal contra la práctica totalidad de la plantilla del Real Madrid 2010-2011, incluido su entrenador, Mourinho (el último en caer, al parecer por inflar gastos con facturas ficticias), y prepara inspecciones para muchos otros futbolistas blancos llegados desde entonces y hasta hoy (como por ejemplo Modric) al club blanco. Entre los ya imputados por los tribunales están Carvalho, Coentrao, Di María y Cristiano; otros han pagado fuertes multas, como Casillas o Pepe, y algún otro, como Xabi Alonso, está litigando contra el Estado. Si esto es manejar los hilos, que baje Dios y lo vea...

Hacienda ha entrado a saco en el fútbol, no en el Madrid ni en el Barça. En el fútbol en general. Lo ha hecho porque ha detectado una mecánica defraudadora que es un escándalo. Es cierto que la presión fiscal en España es agobiante. También que la derogación de la Ley Beckham aumentó la fiscalidad de los futbolistas. Pero es igualmente cierto que el sistema tributario es solidario y está diseñado para que paguen más los que más ganan. Según Forbes, Cristiano reunió 77 millones de euros en el último año. Messi se mueve en cifras similares. Bien podrían pagar los impuestos que les tocan y evitar problemas serios, como los que ahora tiene Cristiano Ronaldo. El portugués dispone sólo 60 días para decidir si asume su culpa en el fraude, paga 29 millones y soluciona el marrón con Hacienda o si se arriesga a ir a juicio contra el Estado jugándose una pena de seis años de cárcel. Ya sabemos que el ego de Cristiano es planetario, pero una cosa es decir por despecho a los amiguetes que me voy del Madrid y otra muy distinta responder a las preguntas de un magistrado, de la Fiscalía y la Abogacía del Estado sobre un entramado societario en paraísos fiscales presuntamente montado para defraudar. Eso impone más.

España lo ha pasado mal. La crisis ha golpeado duro a casi todos. Me refiero a los mortales, no tanto a los futbolistas que ganan en un año lo que cualquiera de nosotros no podríamos gastar en diez vidas. Pero eso no justifica el fraude. Soy partidario de que los jugadores, como todos los demás, cumplan con los impuestos que se pagan en nuestro país, como soy partidario, lógicamente, de que los bomberos acudan a sus casas si tienen la desgracia, Dios no lo quiera, de sufrir un incendio. Porque los bomberos se pagan con los impuestos de todos, por si ellos no lo sabían. Bien, dicho esto, es cierto que la presión fiscal en España, desatada en los últimos días de forma virulenta, no va a ceder. Y creo que esto puede provocar una fuga de talentos de nuestro fútbol hacia la Premier. Pero si ese talento que emigra es talento vestido con trajes de defraudar, ganaremos más de lo que perderemos. Hay gente del Madrid, del Barça, del Atleti..., pero Hacienda somos todos.


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