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Segundo y ni tan mal

de Jorge Calabrés

Como si fuera el guión de una película se desarrolló el decisivo partido entre Real Madrid y Borussia Dortmund. Los blancos arollaron al conjunto alemán hasta que dos errores de Marcelo, el primero al no tirar el fuera de juego y el segundo al perder el balón, costaron el empate y el liderato del grupo. Arsenal, Nápoles, Leicester, Mónaco o Juventus será el rival del actual campeón de Europa en octavos. Mirándolo con perspectiva el bombo puede saber a gloria en caso de evitar a los bianconeri. Ya avisó Zidane en rueda de prensa que no quiere a su exequipo ni en pintura. Y es que quitando al campeón italiano cualquiera de los otros rivales hubiera sido firmado por el madridismo antes de comenzar la actual edición de la Champions

El partido ante el Dortmund también sirvió para ver un brutal duelo entre Benzema y Aubameyang. Entre el '9' del Madrid y el que desea serlo. Dos estilos diferentes pero que ambos dejaron su impronta en el encuentro. El galo con un doblete marca de la casa, logrando esos goles importantes que siempre se le negaron a Higuaín en Europa. Por su parte, el de Gabón hizo uno y regaló otro a Reus. La remontada de los de Tuchel tenía su huella. Aubameyang, en perfecto castellano, volvió a dejarse querer por el Real Madrid tras el partido. El bueno de Pierre Emerick ya no sabe cómo decirle a Florentino que quiere ponerse la blanca a cualquier precio. ¿Será el próximo galáctico? A sus 27 años sabe que al tren ya solo le queda el próximo verano para poder hacerse un hueco en la Estación de Chamartín. Es un ahora o nunca y por eso parece decidido a jurar su amor al Madrid cada vez que tenga la más mínima oportunidad. 

El equipo de Zidane ha visitado los campos del Dortmund, del Atleti y del Barça y se mantiene invicto tras 14 jornadas de LaLiga y toda la primera fase de la Champions. Ni palo ni jarro de agua fría. El empate ante el conjunto alemán fue un buen final para el grupo y más aún tras haber mostrado una gran superioridad al conjunto de Tuchel. Líder destacado en el campeonato doméstico, el Madrid verá el sorteo de octavos de la máxima competición continental con la mente puesta en Japón. Y es que los blancos tienen tres partidos por delante para cerrar un 2016 mágico. Primero hay que cumplir ante el Depor para mantener la ventaja en LaLiga y después ganar el Mundial de Clubes para recoger la copa que le acredita como lo que ya ha demostrado sobre el campo: ser el mejor equipo del mundo.  


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