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Un mes de Arbeloa en el Real Madrid y todo sigue igual (o peor)

de Redacción Bernabéu Digital
Arbeloa, Real Madrid

Autor: Hugo Hernández Martín 

Álvaro Arbeloa lleva casi un mes al frente del primer equipo del Real Madrid tras la destitución de Xabi Alonso, y el balance hasta ahora dista mucho de ser positivo. En este corto periodo ya ha sufrido derrotas muy duras, como las cosechadas ante Albacete o Benfica, sin que el equipo haya transmitido en ningún momento una sensación real de mejora respecto a la etapa del técnico tolosarra.

El salmantino fue presentado oficialmente el 13 de enero a las 13:00, apenas 24 horas antes de un partido de Copa del Rey. La expectativa era clara: provocar un cambio inmediato en la dinámica del equipo y justificar que el despido de Xabi no había sido en vano. Sin embargo, la realidad ha ido en sentido contrario.

Desastre tras desastre

Aunque Arbeloa no tuvo una responsabilidad directa en la eliminación copera, sus declaraciones posteriores al encuentro frente al Levante, así como el “show” previo al partido, recorriendo el pasillo del Bernabéu y observando las Copas de Europa,  comenzaron a generar malestar en parte de la afición. Especialmente llamativa fue esa puesta en escena viniendo de alguien que ya levantó dos Champions como jugador. A ello se suma una defensa cerrada tanto de la directiva como de una plantilla que sigue sin responder en el campo. Sorprende su discurso actual con el tono crítico que solía emplear en ruedas de prensa al frente del Castilla.

No pueden servir de escudo las dos victorias ante el Mónaco, décimo clasificado en la Ligue 1, y el Villarreal, un equipo irregular, eliminado de la Champions League y con solo dos triunfos en sus últimos cinco partidos. Este Real Madrid no propone absolutamente nada a nivel colectivo: su plan se limita a entregar el balón a Kylian Mbappé o Vinicius Jr. y esperar que generen algo por sí solos, ambos además fuera de su posición natural. En el caso del brasileño, su rendimiento está siendo especialmente preocupante.

Arbeloa ¿una mentira?

Se nos vendió la llegada de un entrenador con personalidad, pero hasta el momento no ha demostrado tenerla. Arbeloa no se atreve a sentar a jugadores que no están rindiendo, como Jude Bellingham, Vinicius o Mbappé en los últimos encuentros, mientras retira a futbolistas que sí muestran compromiso e intensidad, como Arda Güler, Gonzalo, Mastantuono o Tchouaméni. Resulta aún más decepcionante teniendo en cuenta su pasado en la cantera: la confianza en ella ha sido mínima, con Cestero como única aparición destacable y esporádica.

El juego del Real Madrid no solo no ha mejorado, sino que ha empeorado de forma alarmante. Agarrarse a una ligera mejora en la intensidad es conformarse con lo mínimo, algo impropio de un club del calibre como el del club merengue. La exigencia histórica de la casa blanca va mucho más allá de correr un poco más; exige fútbol, personalidad y decisiones valientes. Y, de momento, Arbeloa no ha demostrado estar a la altura de ese listón.


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