Aviso histórico en el Real Madrid: "El próximo paso será dejar de jugar"
Aurelien Tchouaméni no estuvo sobre el césped del Allianz Arena en la eliminación del Real Madrid ante el Bayern. Sancionado, lo vivió desde fuera. Fue una baja de lo más sensible para Arbeloa, pues hablamos de un jugador que ha pasado de señalado a imprescindible. Y no ha sido un camino precisamente sencillo.
LOGRÓ SOBREPONERSE A LOS PITOS
El propio francés lo ha explicado en Pivot Podcast, echando la vista atrás a uno de los momentos más delicados desde su llegada al Real Madrid. “Fui convertido en chivo expiatorio. En los primeros 10-20 minutos el estadio pitaba cada vez que tocaba el balón. Esa situación o te destruye, o piensas ‘así son las cosas’, veamos qué puedo controlar, y lo único que puedo controlar es mi rendimiento”, confesó haciendo alusión a aquel famoso partido de Copa del Rey contra el Celta de Vigo en el Santiago Bernabéu.
Una frase que resume lo que supone jugar en el Real Madrid. Una presión constante, sin tregua. “El nivel de presión en el Real Madrid es algo diferente. La gente va a hablar de todo lo que hagas, sea bueno o malo”, añadió. Tchouaméni no se escondió, entendió el contexto y decidió adaptarse. Ahora, es imprescindible.
Porque hubo un tiempo, no tan lejano, en el que su nombre generaba dudas. El propio Tchouaméni así lo reconoce: “Hace uno o dos años era un mal jugador, me abuchearon en el estadio… pero eso me ayudó mentalmente. Ahora sé que no importa lo que haga, la gente va a hablar, así que simplemente no le presto atención. Jugar para el Real Madrid es el escenario más grande en el deporte. La presión es un privilegio”.
CERO TOLERANCIA CON EL RACISMO
Pero no todo fue fútbol. Durante la charla, Tchouaméni también abordó el tema de los episodios racistas vividos en Champions. “A Vinicius le llamaron mono. Siento que el próximo paso será dejar de jugar. No vamos a permitir que vuelvan a ocurrir esas escenas”, sentencia sin tapujos el francés del Real Madrid.