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Sin alma, sin amor propio y sin Liga: la crónica del Barcelona 2-0 Real Madrid

de Javier Rubiano
FC Barcelona - Real Madrid

Tras una semana de lo más convulsa en la que el episodio entre Tchouaméni y Valverde ha atraído todas las miradas (con permiso del cada vez más posible regreso de José Mourinho), el Real Madrid se plantaba en el Camp Nou con el único y difícil objetivo de salvar su honor y evitar el alirón del FC Barcelona. Un partido, el de esta noche, que se perdía Kylian Mbappé. El francés no entró en la convocatoria para el clásico.

El once elegido por Arbeloa fue Courtois bajo palos; defensa formada por Trent, Rüdiger, Asencio (inicialmente iba a jugar Huijsen, pero se cayó a última hora por gripe) y Fran García; en la medular, Tchouaméni, Camavinga y Bellingham; y arriba, Vinicius, Brahim y Gonzalo. Por parte del BarcelonaJoan García en portería; Cancelo, Eric García, Cubarsí y Gerard Martín en la zaga; Gavi, Pedri, Dani Olmo y Fermín en el medio; y en ataque, Ferran Torres y Rashford.

UNA PRIMERA PARTE INDIGNA

El primer disparo del partido llegó a los dos minutos, con un inofensivo intento de Vinicius que detuvo sin problemas Joan García. En cuanto al Barça, metió la primera que tuvo. Fue Rashford, con un golazo de falta directa en el 9' que se coló por la escuadra del lado defendido por Courtois. Hay que decir que los blancos no se hundieron tras el 1-0 e intentaron potenciar las transiciones rápidas para hacer daño a los culés, si bien no lograban encontrar posiciones de remate. Sí la encontró Ferran Torres, que hizo el 2-0 en el 18' tras una dejada de tacón de Dani Olmo. La zaga blanca hacía aguas, con un Asencio que se quedó como mero espectador de la jugada mientras el atacante azulgrana llegaba completamente solo al punto de penalti.

Pudo recortar distancias Gonzalo en el 22' tras un envío en largo de Asencio. El delantero logró domar un balón que no era fácil, pero a la hora de definir ante Joan García estrelló el balón en el lateral de la red. Pocas ocasiones hubo hasta el 38', cuando Ferran se sacó un pase al espacio magnífico para Rashford, que se topó con la mano de Courtois cuando el Camp Nou ya celebraba el 3-0. En el córner inmediatamente posterior, el balón le cayó a Dani Olmo, que no pudo dirigir su volea entre los tres palos. Y así, con el Barça tocando, tocando y tocando; y con el Real Madrid andando y mirando, se llegó al descanso.

SIN AMAGO DE REMONTADA

No hubo cambio de actitud en el Real Madrid en la segunda parte. El Barcelona jugando a placer y merodeando el área blanca. En el 56', Courtois sacó un pie milagroso para evitar el doblete de Ferran Torres tras un servicio en largo de Cancelo. Minutos después, Bellingham batiría por bajo a Joan García, pero el inglés estaba en claro fuera de juego y el tanto fue anulado.

Lo cierto es que en la segunda parte se juntaron un Barça que levantó (y mucho) el pie del acelerador (sorprendente esto), y un Real Madrid sin esperanza y sin ganas de levantar el resultado. De esta manera se explican las pocas ocasiones que se estaban viendo en un clásico ciertamente descafeinado, en el que todo el pescado estaba vendido desde el 2-0, como mínimo. Mientras, Arbeloa sacó al campo a Pitarch por Camavinga primero, y a Mastantuono y Palacios después por Brahim y Gonzalo. Pero ni uno ni otro equipo estaban por la labor de jugar más. Tampoco el colegiado, que señaló el final nada más llegar al 90'. Sin añadido. Fiel reflejo del partido de un equipo, el madridista, que ni siquiera se presentó a jugar.


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