Real Madrid | Drenthe descubre los secretos de Cristiano: "Invirtió mucho más en sí mismo que el jugador medio”

El neerlandés tiene claro que su ética de trabajo es incomparable
18.09.2021 23:40 de  Alejandro Alonso  Twitter:    ver lecturas
Cristiano, Manchester United
Cristiano, Manchester United
© foto de Imago/Image Sport

Royston Drenthe es uno de los jugadores más excéntricos que han pasado por el Real Madrid este siglo. Llegó tras ser el 'MVP' de una Eurocopa sub-21 con Países Bajos, pero una gran promesa no siempre cumple con las expectativas. Fichó por el club de las 13 Copas de Europa y pronto destacó en algunas facetas, pero no precisamente dentro del terreno de juego. Tras varios tiras y aflojas con algunos equipos, decidió pasarse a la música para, posteriormente, fichar por el Racing Murcia. Allí ha encontrado de nuevo la felicidad.

El exmadridista ha concedido una entrevista a Voetbal International. Durante la charla ha hablado acerca de los secretos de Cristiano Ronaldo, jugador con el que estuvo en el Real Madrid en la temporada 2009/2010. Preguntado por su ética de trabajo, el neerlandés desveló uno de los motivos por los que Cristiano ha logrado tanto en el mundo del fútbol: "El 75 por ciento del grupo se había tratado después del entrenamiento, se dio una ducha y luego se fue directamente a casa. Él estaba haciendo un entrenamiento adicional mientras tanto, gimnasio o lanzamiento de faltas. En eso vi que invirtió mucho más en sí mismo que el jugador medio”.

"Era un tipo que el jamón le gustaba, pero una rebanada y eso fue todo. Mientras tanto, nosotros nos volvimos locos y comimos. ¿Un poco de vino tinto? Nunca vi beber a Cris, tío”, comentó el exmadridista.

Las míticas noches de Madrid"He tenido tantas noches bonitas con Guti… A menudo nos juntábamos con Wesley Sneijder, Robinho y Gonzalo Higuaín. Wesley y yo éramos uña y carne y podíamos cruzar la línea roja de vez en cuando. Y había veces en las que Higuaín se apuntaba. 'Tengo que quedar con Wesley y Royston', se decía y nos llamaba. A veces estábamos pasando una velada en casa y llamaba a Gonzalo: 'Amigo, ponte de pie, ¡vamos a hacer algo!".